INTELIGENCIA RACIONAL
INTELIGENCIA RACIONAL
FINANCIAL THINK
THANK
Gabriel Velázquez Hinojosa
gvelazquezhinojosa@gmail.com
Abril 2024
“se puede andar
con una pistola cargada, se puede andar con una pistola descargada, pero no se
puede andar con una pistola que no se sabe si está cargada o descargada”.
Mark Twain
Los libretos de las películas en que la tecnología
adquiere voluntad propia y decide acabar con la humanidad es la fantasía más
alejada de la realidad, ya que los seres humanos -o un grupo de ellos-, lo hará
antes de que la más sofisticada tecnología lo intente; y no lo hará en el
futuro, ya lo hace en el presente, consigo mismo, atacando su salud tanto
física como mental; y lo hace con su entorno inmediato, y por sus hábitos de
consumo impacta hasta al medio ambiente más alejado.
La percepción y evaluación de las tecnologías está
dejando a la realidad al margen, generando que como individuos y humanidad
giremos alrededor de ella.
Las herramientas tecnológicas en muchos casos no se
utilizan como instrumentos para facilitar las tareas, se utilizan como objetos
de status o de ocio, en otros casos son meros utensilios de degradación o de
guerra. La cercanía con la tecnología a la que se le atribuyen cualidades imprecisas
nubla tanto la percepción, como la capacidad de evaluación y la razón de uso.
Esta primera divulgación de la INTELIGENCIA RACIONAL surge ante el
extendido uso de la Inteligencia Artificial, se sabe que es la Inteligencia
Artificial por su definición teórica, pero resultado de su interacción, de las
expectativas generadas, por las experiencias obtenidas y por las nuevas aplicaciones,
se van creando otros principios. Se presenta todo un fenómeno en torno a las
nuevas tecnologías partiendo de las expectativas, de su incorporación, del impacto
producido y de los efectos previstos e imprevistos, generando una serie de
cambios en los paradigmas con respecto a la tecnología tanto en lo general como
en lo particular o circundante.
Planteado de otra forma, en tecnologías con mayor
antigüedad se expone de mejor manera la visión para operar de la Inteligencia Racional. El
surgimiento de la Internet revolucionó al mundo, pero no sólo para bien. La
fibra óptica cambió las telecomunicaciones, aunque con una brecha considerable.
La geolocalización con aplicación militar generó daños letales con su uso; el
blockchain y la banca no brindaron la cobertura total para los usuarios. Así
mismo con las vacunas, los medicamentos, las prótesis y con el conocimiento
mismo.
La Inteligencia Artificial nuevamente amenaza, promete y genera cada vez
más aplicaciones, pero no existe una herramienta para evaluar integra y
adecuadamente, su creación, desarrollo, costo de oportunidad, implementación,
uso y tiempos de cada etapa. Actualmente la atención se centra sólo en el
aspecto comercial y económico de la tecnología especulando sobre las demás
variables.
¿Estamos priorizando adecuadamente nuestros asuntos
como humanidad?
Una parte de la sociedad cuenta con acceso a las más
avanzadas herramientas tecnológicas y al más alto desarrollo tecnológico de la
historia, pero su uso se enfoca en luchar contra molinos de viento, cuando en el
presente nos estallan metafórica y literalmente hablando conflictos y problemas
de toda índole humana, fenómenos como el migratorio, problemas como el alimentario,
de adicciones, de violencia, de pobreza, de subdesarrollo, de ingobernabilidad;
pero sobre todo, conflictos armados
aunados a intereses económicos de grupos y un largo etcétera.
Además de la situación medioambiental, con una fijación
sobre el CO2 (Bióxido de Carbono) que genera una larga comercialización de
“soluciones” cuyo impacto es más grave que la causa que prometen arreglar[1].
En el mundo ya existen demasiados individuos y grupos
oponiéndose a todo lo que se les ponga enfrente, a todo cuanto se encuentre a
su paso, y si así no ocurre, ellos lo encuentran con tal de oponerse. Por lo
tanto, la reflexión nos obliga a trabajar de manera inteligente y racional.
El escenario sobre el que nos enfocamos para trabajar
es una metodología que permite detectar y sortear las trampas del desarrollo.
La crítica a la tecnología no es tal de acuerdo a nuestra metodología. Las
trampas de bueno y malo han quedado atrás por lo estéril de sus resultados; así
como el análisis costo beneficio, donde el costo no es tal si se le arroja
debajo de la alfombra del tiempo. Por lo tanto, es una pérdida de tiempo
redundar en lo mismo o usar las mismas herramientas cuando ahora contamos con
una sofisticación en el pensamiento.
La tecnología se genera sin instructivo, ni responsiva
de creación o de uso en una sociedad con valores frívolos incluso malévolos. Su
aplicación es impredecible, puede tomar cualquier dirección, pero con respecto
al desarrollo humano, va incidiendo principalmente, de manera negativa.
Para no desplegar una serie de estudios y análisis
sobre desarrollo humano planteamos que haga una confronta con la realidad
cotidiana tomando como eje de referencia a los objetivos del milenio[2],
no importa cuándo se lleve a cabo, ni dónde, las conclusiones son atemporales y
extraterritoriales. Las situaciones en la realidad no se generaron en un lapso
corto de tiempo, ni tampoco las mejoras son inmediatas; la tecnología vuelve a
quedar doblemente expuesta; por un lado, su contribución a las soluciones es
limitada, y por el otro lado, se despliega para matizar, maquillar, exagerar,
manipular o suplantar a la realidad.
La tecnología es la base para el ámbito digital, redes
sociales, medios de comunicación y estudios. Por lo tanto, la Inteligencia Racional funciona dando
mayor peso a sus propios indicadores y parámetros de la realidad para partir de
una base neutra con respecto al desarrollo humano dotando de parámetros
didácticos y de responsabilidad.
La metodología se centra en el conocimiento validado
por una extensa investigación que tiene su antecedente en la Lógica Financiera “que
es la herramienta indispensable para empatar la teoría a la realidad”[3]
mediante la creación de una base neutra para la aplicación de las finanzas.
Sin la Inteligencia Racional las tecnologías están prácticamente sobre arenas
movedizas, un movimiento puede generarles el hundimiento, están sometiendo a la
industria del conocimiento a especular con respecto a sus desarrollos y
soluciones. Por eso la tecnología no ha dado resultados contundentes y esperar
a que surjan soluciones inmediatas, mediatas o a mediano plazo pudiera ser no sólo
ingenuo, sino irresponsable. En lo comercial, la tecnología avanza; pero en lo
tecnológico se queda corto.
La Inteligencia Racional es una metodología que se crea a partir de una
amplia investigación sobre las innovaciones tecnológicas, las nuevas
tecnologías y las interacciones con los seres humanos para determinar su
correlación de desarrollo como humanidad.
La Inteligencia Racional es una metodología de evaluación basada en modelos
simultáneos a partir de matrices multidimensionales para generar parámetros octá-dimensionales
que van mucho más allá de la codificación de la tecnología como buena, regular
o mala. Crea varios pilares para asentar una evaluación fidedigna conservando
el enfoque sobre el desarrollo de la humanidad, los tiempos y otros relevantes
a las consecuencias tanto positivas como negativas. El factor humano no se
puede dejar de lado, ni asumir como bueno y bondadoso, así que también está
integrado a los cálculos y los impactos medioambientales.
Cabe señalar que la Inteligencia Racional considera a la computación Quantum
como herramienta para su uso.
No podemos substraernos/abstraernos del mundo en que vivimos
en que el aspecto económico y financiero rigen o tienen el peso para cambiar el
rumbo del mundo. Por lo tanto, la Inteligencia Racional también genera una simulación más completa
sobre el comportamiento financiero de la tecnología. La Inteligencia Racional no sería un modelo
completo si dejara de lado la inversión en tiempo y recursos, así como el costo
de oportunidad para la generación de tecnología.
En la Inteligencia Racional el negocio no está confrontado con la
evaluación de la tecnología, por el contrario, busca ampliar su uso y
aplicación con el respectivo pago por su uso. La Inteligencia Racional también es un indicador
para la inversión con mayor fiabilidad que la mera especulación bursátil,
inclusive puede ampliar el rango de beneficios a medida que se cuentan con
varios indicadores, parámetros e interacción y correlación entre ellos. Los
retornos sobre inversión en tecnología son mayores porque se reduce el sesgo
especulativo dando paso a escenarios con certidumbre de rentabilidad.
Es imposible exponer en tan breve comentario una
extensa investigación y un amplio desarrollo de la Inteligencia Racional, a medida que esta
metodología de evaluación de la tecnología ajusta sus algoritmos de
autoaprendizaje, este centro publica evaluaciones, aplicaciones, proyecciones,
desfaces y otros parámetros que lleva a cabo la Inteligencia Racional. Los trabajos coordinados con
distintas industrias y sectores son la implementación del modelo para extender
los tabuladores principalmente a las nuevas tecnologías, pues su evaluación
permite un aprovechamiento más racional.
Se debe tener presente que la Inteligencia Racional es una metodología
que se utiliza para el desarrollo de nuevas tecnologías en el Centre de
Création et Innovation FTT (cciftt.com).
